sábado, 24 de septiembre de 2011

Incierta

Una esperanza en la noche lenta

En los surcos de mi piel yerta

En mis sueños húmedos de mundo

Capital vacío en el aire burdo.


Congoja, desesperación, un poco de insomnio

Divagando en la Web, imágenes inermes

Labios amargos, calor frío en las sábanas

Deseos de no despertar, realidad que ya no quiere hablar.


Quimera, ojos de otro siglo

Boca de otra dulzura que es el tiempo

Vestidos que me llenan el alma

Palabras que surcan mi esperanza.


No hay rima que te atrape,

Si ni mi realidad te conoce

Cómo puedo esperar en la incertidumbre

No lo sé, pero espero

Espero en tus lágrimas,

Sueño en tus caricias,

Amanezco cada mañana en tus brazos

Y cuando mis pupilas ven, sólo es esperanza;

Nada cierto, nada mío.


Nada que no sean grafos, signos, irrealidad

Todo lo que es ilusión, nada más

Nada. Sólo un te quiero lanzado a la eternidad

Tú ese todo, que entre las manos, como el agua, se me va.

domingo, 6 de marzo de 2011

Voz

Se cavila en susurros
se divaga en la fuente de la dulzura
se cree alacanzar los murmullos
se siente el sabor de la locura.

Es un sónido que estremece
un alud de cuerdas angelicales
pantanos, gracias, piedras, jarcias
incluso un fulgor que envilece.

Es el soplo del agua en el cauce de un manantial
una sinfonía de Bagh, un canto de jilgero
algo, todo, la nada y la impresión colosal;
la saciedad, el gozo de la armonia de un sereno.

Oh zorzal de pecho músical!
Oh sabia de miel aterciopelada de encanto
cuan gran sabor penetra en las entrañas
cuál cúmulo de representaciones aparece
en medio del noúmeno de mis sentidos.

Oh tú ... sólo tú gavilán de deseo fónico;
gracias por permitirme cavilar en tus susurros.