viernes, 27 de abril de 2007

Un nuevo año, una nueva vida


Han pasado varios días desde la celebración de un año más en mi agitada, pero a veces también abúlica, vida. Sin embargo, a pesar de ello, no puedo sacar de mi mente lo extraño que ha sido éste suceso en mi vida.
Sí, extraño..y porqué? dirán ustedes. Pues simplemente porque el celebrar un año más, más que una alegría a veces parece un martirio cuando sientes que la vida no te ha tratado todo lo bien que hubieses deseado, y que ya, con 27 años a cuestas, tu futuro sigue igual de incierto como lo estaba cuando hace unos años entraste con un cúmulo de sueños en la mochila a la Universidad y ninguno de ellos se dió el lujo de salir del baúl de tu corazón y se quedó dormido en tu memoria.
En fin, aquél día me levante tarde luego de una noche de canto y un poco de baile con un par de amigos, fui a jugar fútbol como no lo hacía desde los viejos tiempos del Sport Detroit o el bullado, pero glorioso Camioneros, me pasé todo el día con gente que jamás había visto y sólo un par de llamadas me hicieron recordar que era una fecha especial en medio de aquella abulíca y melancólica tarde de domingo, que por lo demás, calaba los huesos con un gélido frío cerca de los faldeos cordilleranos en que me encontraba.
Un año nuevo, una vida nueva, tantos sentimientos encontrados, tantos cambios sucedidos y tantos desencantos a cuestas...también alegrías, no tengo porque ser tan injusto, pero bueno...ya tendré ganas de señlar y lo bueno, hoy sólo me alcanza una reflexión en lo profundo del alma, para qué la vida si no tienes a qué dedicarla...ojalá en éste 27 aniversario de mi nacimiento pueda encontrar el rumbo que busco.