
Los sueños se destruyeron
el amor mítico desapareció
mi imaginario se convirtio en realidad
y no como realización ...
lamentablemente, como el horror.
No hay princesas, no hay amor incondicional,
sólo existe el egoísmo propio del hombre,
sólo está lo carnal por sobre lo idilico,
sólo hay intereses ... nunca hubo amor.
Son sólo mujeres, sólo eso.
Simples seres llenos de intriga
buscando satisfacerse.
Sólo hay discurso,
sólo una gran mentira de palabras ... nada más.
Sólo ojos cautivadores,
sólo apariencia ...
realismo puro y cruel que desgarra;
que desgana.
Estas pocas palabras dan cuenta de un momento demasiado cruel para mí, simplemente el instante en que caí en la cuenta de lo magra que puede ser la vida cuando una mujer se convierte en aquello que jamás pensaste encontrar en ella.
Yo entiendo, yo sé; que no es justo juzgarlas a todas con las mismas palabras, pero a veces, y sólo a veces, el alma humana necesita de un desahogo necesario, desesperado, lleno de lágrimas, lleno de dolor lacerante y horripilante, para liberarse de la tortura que significa la destrucción de todo tu mundo interior, del ideario que has construído con tanta esperanza a través de los años ... simplemente, para nada.
Es díficil hacerle entender al corazón, hacerle sentir a las emociones y curar a los sentimientos con razones lógicas y certezas de sentido común, si lo que se ha provocado en él, es más fuerte que todo ello.
Es díficil volver a creer en ellas ... es díficil y lo será aún más para mí pensar en abrir el alma a alguién cuando el cerrojo lo ha cerrado el dolor, desde lo más íntimo de mi íntimidad, ella misma (el alma).
Deseo volver a sentir... deseo tener fuerzas para creer, deseo la pasión que la vida me ha quitado, pero mis brazos, todos mis músculos, todos mis estados; estan aletargados, como invernando, sin tener la mínima intención de despertar.
Ayyyy!!!! sólo Dios sabe cuánto deseo volver a creer, pero por ahora sólo necesito borrar de mis mejillas y secar de mis púpilas el fuego que brota cada vez que pienso en ello...
