
Se ama la libertad de decidir
aunque duela en el alma la facultad
se yergue sobre el pecho caliente
una lágrima fría, incandescente
tan lenta y fébril
que las pupilas de mis parpados
crían surcos de hedor entre los sueños.
Pienso en el sentir de tu pecho
y la amargura inunda cada cavidad de mis narices
cada espacio de mis miembros
cada instante de mis ojos
quiero atesorar por un solo instante
la desazón que llena mis sentidos.
Me duele pensar en como decides
sufro recorriendo mi historia
que se repite en tí
más, me desgarro porque te amo.
Te amo tanto que mis quimeras son tuyas
mis anhelos te pertenecen,
mis dolores están sujetos a tu sonrisa
mi vida pende de los hilos de tus palabras.
Ya ... basta, quiero verte
deseo convencerte, pero sin forzarte
simplemente; porque el amor es libre
no se arrastra, espera, cree ... que se es mejor para merecer.
