Deja de llorar lágrimas de sal
deja que la ruina de tus actos se disipe
apartate del amor para no estropearlo,
conmuevete del silencio y dejalo en paz.
Oye tú, rasga vestiduras y púdrete en el infierno
mira, ya no sirves, nunca fuíste algo,
sólo eres nadie.
Oculta los sueños, no son dignos de tí,
come del fango tus arañados dolores
sé capaz de percibir como produces pena
vete ya!, sólo das pena, sólo deja de manifestarte.
Ni el deber te salvara
la tierra, el polvo te está reclamando
los errores te están abrazando
las intenciones te están ahogando.
Sufre, mastica, baja a las lúgubres hojas
de tu inmenso polvo
llenate de sierpes, abraza la lepra
de tus pasiones de cienaga.
Sé cruel contigo a ver si expias tus pecados
olvidate incluso que existe un Dios,
ya no tienes derecho a él,
ya nada es tuyo y nunca lo fue,
lo usurpaste
como todo en tu ser.
miércoles, 11 de noviembre de 2009
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