sábado, 20 de octubre de 2007

Un bautizo, los treinta y algo más

Hace una semana, a ésta misma hora estaba con un vaso en la mano discurseando en mi casa sobre lo que significa ser padrino de bautizo. Recordaba también como me había negado a serlo una vez por que considero que un padrino ausente no sirve, que por algo debe ser un guía en la fe y no una figura platónica que nuestros padres muy bien pueden decirnos como es, que hemos visto en muchas partes y lugares darse, pero que no nos gustaría repetir en las nuevas generaciones...al menos esa es mi intención.
Sin embargo, no puedo dejar de tomar en cuenta que yo vivo a kilometros de mi ahijada y sobrina a la vez, que lo más seguro es que cuando empiece a tener conciencia de las cosas me conocerá primero por fotos y que por muy grande que ya sea mi amor por ella, jamás será lo mismo el que yo se lo exprese a pedacitos, en lapsus de tiempo, lo que es la fe y el amor que yo tengo en Dios y que logro visualizar en el milagro de que ella haya llegado a nuestras vidas; porque de seguro nunca será suficiente.
Hoy, por otra parte, estoy con mis fuerzas concentradas en los proyectos personales. le he gritado a todo el que se me pasé por delante que voy a estudiar el año que viene, quizás para quitarme éste miedo interno que a veces me ahoga cuando pienso en que ese sueño no se pueda cumplir. Veo también muchos cambios en mi vida en poco tiempo, se me llena la cabeza con la posibilidad de mi casa y de estar en las aulas estudiando y en las tardes trabajando en el Bali. En definitiva son mis sueños a corto plazo, son a los que intento aferrarme...quizás porque hace rato que deje de creer en las quimeras grandilocuentes y porque como decían los adultos cuando yo era niño, nada es como uno cree cuando es pequeño, todo es más duro y cuesta más asumirlo si no te haces fuerte para ello.
Será que la cercanía con las tres décadas me han hecho más pragmático...no lo sé. Será que el ver la foto de mi gordita linda cada vez que enciendo el pc. me haga llegar a reflexionar sobre éstas cosas con perspectiva desigual a la de hace un tiempo...tampoco lo sé.
Sólo sé que ya empiezo a quedar atrás...un poco atrás en las cosas, porque ya no miro desde el anhelado protagónismo que todos quisimos alguna vez a los 20, cuando la Universidad era nuestro mundo y las proyecciones desde ella eran demasiadas. Por que, simplemente ya no soy el mismo, porque ya mi vida no gira en torno a lo mismo y su visión de futuro cada vez es más restringida, sin que yo lo quiera, porque irremediablemente el tiempo pasa y no en vano.