Tengo el alma seca, y mis pupilas con ella se han secado; ya no despiden lágrimas porque ni el río del lamento mío es suficiente para mojar la sensación lacerante de agonía que hay en mí.Estoy cansado de reclamar, ya no tengo fuerzas para gritar; simplemente estoy solo y ya no quiero estarlo.
Decaígo, me derrumbo, me siento un asco al pensar que para todos soy el buen amigo, el mejor consejero amoroso, el "sabio" que los escucha y los ayuda con la palabra precisa; en el que todos se fijan para contarle su penas, amarguras y alegrías, pero que nadie ve como el compañero que quisieran tener.Y éste reclamo lo hago contra las mujeres, lo hago principalmente porque la mujer que ha robado mi corazón me ignora, se deshace en excusas y razones para dejarme a la deriva; pero sobretodo, porque ella me mira y me derrite, me sonrie y me aturde, me habla y me enloquece, pero no me ama ni me deja amarla.
Estan así que he querido olvidarla en éste tiempo, le he dicho a mi corazón que la olvide, que no vale la pena estar así; pero mi corazón es tan terco que al ver su imágen sonriente me recuerda que está más dentro de mí que lo que mi mente y sus razones quisieran.
Estoy meláncolico...pero más que eso estoy triste de verme sólo intentando caminar en medio del ripio de mis dolores y sin un calmante, sin una medicina que los retire de mi camino.
Tal vez sea cierto, si fuera "malo", aprovechador, un mal hombre...tal vez, si fuera eso, mi vida sería más simple y los interesados en mí aparecerían; pero como trato de ser "bueno", de respetar y amar a quien me interese tengo que lidiar con el desinterés y dejarme acompañar de la soledad.
Pero...que le voy a hacer, mi esencia es esa y espero que algún día atraíga la compañia que mi alma necesita hoy, y que tanto añoro, que me tiene escribiendo con sangre de dolor estas líneas para poder dejar salir de mis entrañas, la presión, de la angustía y la desazón que mi alma cobija hoy.
