martes, 19 de agosto de 2008

A tí

Cuando pienso en tí el dolor se hace llagas,
cuando te recuerdo los sentimientos se me aletargan,
las manos se me hacen magras y el corazón me sangra.

Fuíste la ilusión más hermosa que ha tenido mi alma;
el llanto más alegre que han despedido mis mejillas
y el latigo más lacerante cuando dejaste de venir,
cuando dejaste de existir.

Eres y serás por siempre el nudo en la garganta
que le da un brillo de temor a mis ojos.
Eres y jamás dejarás de ser mi simiente inconclusa,
mi esperanza rota,
mi niño de aire,
de vacío que la vida me regaló
y que en un instante se llevó.

A tí, que de seguro mirás desde algún lugar,
aunque jamás hayas existido o vayas a existir...
a tí te amó en medio de la inmensidad de mis sueños,
en medio del infinito de mis quimeras.

1 comentario:

Yo dijo...

Gracias por la aclaración de hoy respecto a este tema.
Ahora, por supuesto, leo con más conocimiento de causa, y por lo tanto comprendo mejor.
Sólo puedo decirte que dejará de ser aire cuando deba dejar de serlo. Algunas cosas, todas en realidad, tienen distinto tiempo de maduración. Pero que anheles tanto ayuda a que ese inconcluso venga más pronto. Así es que sigue soñando y queriendo con mucha fuerza.
Ya vendrá, ya vendrá.