miércoles, 24 de diciembre de 2008

La hora de las evaluaciones y de los balances

No acostumbro a hacer balances, revisiones ni menos retrospecciones; habitualmente cuando voy a mis recuerdos es para encontrarme con algún sentimiento que he dejado en el olvido y que grita en mi presente para volver a depositarse en mí. Sin embargo, hoy, siento la necesidad de escribir como hace tiempo no lo hago sobre lo que he vivido los 12 meses de éste año que ya se va.

Cuando comenzó este 2008 mi vida parecía estar muy bien, esperaba con ansías la malla de ramos que tendría que afrontar en la Universidad, hacía planes para las vacaciones y mi corazón estaba acompañado; que más podía pedir.

Tenía un trabajo en donde me siento comodo y los meses de verano trascurrieron sin mayores sobresaltos. Sólo lo típico, las deudas, las preocupaciones del día a día y la eterna preocupación por un futuro incierto al que todos queremos llegar, pero que al mismo tiempo tememos en mayor o menor medida.

Llegó Marzo y la entrada a la Universidad me tenía feliz. Volver a disfrutar de una clase, de una conversación intelectual y de una preocupación académica era la adrenalina que mi vida añoraba con fuerza. Pero un oasis lo cambio todo; los que han estado cerca de mí saben de qué hablo, mi anhelada Antonia y mi querido José Daniel parecían llegar a mi mundo llenándome de miedo y a la vez de ilusión. Sufrí, lloré, rabie y hasta quise bajar los brazos ante su inesperada llegada y su más pronta partida; pero la vida no está para eso, y para alguien con los dolores que ha tenido que llevar a cuestas y las grandes decisiones que ha tenido que tomar en la vida no podía ser éste el momento de quedarse en la vereda y cómo pude, a punta de esfuerzo y sangre (que muy bien conocen mis ojos y mis mejillas) salí adelante para seguir en ésta jungla que se llama vida y que nos tiene inmersos en ella queramos o no.

Fueron meses de estudio, de trabajo que me hacían seguir viviendo los que pasaron. Pero, en la intimidad sólo ese trajín quería esconder la soledad que arrastraban mis noches, las lágrimas que mis sólo mis parpados y mis mejillas conocían ante la herida que todavía supuraba todo el dolor de un sueño que no se dio y que aún logra hacerme caer en el vacío de la melancolía cuando oigo un llanto, cuando miro los ojos inocentes de algún pequeño ser o cuando escucho alguna melodía que vuelve a pasar por mi corazón ese triste, pero hermoso capítulo de mi existencia. Qué paradoja!, pero esa es la verdad, lo que más nos duele es lo que más amamos.

Luego vino el descanso, terminó el primer semestre y en medio de la tranquilidad que otorga el tiempo seguí adelante contentándome con mis logros académicos y el redescubrir de viejas amistades; y el afianzamiento de aquellas que siempre han estado conmigo.

Así llego un nuevo Septiembre, otras fiestas en soledad y un par de recriminaciones por mi dramatismo. Ahí me di cuenta que uno a veces reclama de lleno que está, y aunque es inevitable el estar desconforme, aprendí a valorar lo que tengo y a esperar en el futuro más pacientemente y sin desesperación. Gracias a los retos y consejos de mis amigos comprendí que no se está sólo si uno mira a su alrededor con el corazón abierto, pero si siempre uno está cerrándose a lo que los otros te entregan con total desinterés pensando en que todo debe ser retribuido, jamás lograrás aceptar que hay gente a tu lado que intenta ser parte de ti y que se siente parte de ti.
Finalmente, éstos meses de término del año han oscilado entre el esfuerzo que me ha significado el estudio y el darme el tiempo para compartir con los amigos aquello que se guarda junto a la almohada sin resquemores, sin egoísmos ni menos aprehensiones.

Estoy finalizando un nuevo año y ya no me permito estar sólo porque he aprendido a ver a quienes están conmigo, aunque a veces yo no sienta su compañía a cabalidad. Pero supongo que eso a todos les pasa.

Espero un nuevo año tranquilo, con las mismas preocupaciones de siempre, con menos dolores y con más esperanzas en el alma; pero más asentado en la tierra de los que día a día luchan para no sucumbir ante la dureza de la vida que nos toca vivir.

Sólo un pequeño instante para mis amigos. Gracias a ti Ximena por tus consejos y ser mi contención en instantes difíciles y mi alegría en los de felicidad, gracias a ti Pipe por hacerme reír con tanta payasada y también por hacerme entrar en la tierra con algún comentario entremedio, gracias a ti Evelyn por tus retos y tu apoyo cuando lo necesité... eso se agradece mucho porque sé que proviene de una amistad linda y sincera alimentada a través de los años, gracias tí Felipe por ser mi hermano, por esperarme y tener paciencia ante mis errores, por apoyarme en las dificultades y por levantarme el ánimo con cada payasada en las mañanas que se te ocurren y que yo no siempre respondo bien porque mi naturaleza es más bien pasiva y le cuesta despertar a la alegría con tanta facilidad. Gracias a ti Miguel en el trabajo, sé que mi soberbia te ha dañado, pero mi cariño por ti es sincero y sé que el tuyo por mí también lo es..gracias por ser más que un compañero de trabajo, gracias a ti Polo...sé que hablas poco, pero tu verdad y tu silencio me sirve y me ayuda a crecer también, así como las bromas y el ánimo de todos mis compañeros de trabajo.

Pero sobre todo gracias a Dios, sin tí flaco nada es posible y contigo todo se hace más llevadero. Hace mucho tiempo que no siento la efervescencia de la fe en mi alma, pero aún así estas y eso no lo he dejado de sentir nunca, hasta en mis más crudas y heladas noches de desierto...no prometo volver a tí éste nuevo año, tengo tanto pecado acumulado y tan poco deseo de hablar, que me es difícil llegar hasta un ministro tuyo, pero más que eso, me es difícil sentir que todo lo que hay en mí lo pueda expresar en palabras...espero poder volver a tí, o estar más cerca, pero dame tiempo para reconciliar todo lo que se ha quebrado en la confianza de tus hijos e hijas en ésta tierra para volver a creer en el mundo y en la gente como alguna vez lo hice hasta el extremo de querer dedicar mi vida a tí en ellos...sólo pido eso, como oración, como plegaría, como rezó, no lo sé...tan sólo es lo que me nace decir y expresarte.

Si he olvidado a alguien, discúlpenme por favor, no es mi intención, nadie deja de ser importante si no lo nombró, todos tienen su lugar en mí (sobre todo tú...si tú, aunque me hayas preguntado si te quiero realmente o no). Por lo mismo, les deseo una feliz navidad a todo, que tengan un nuevo año lleno de bendiciones y de sueños cumplidos.

El de siempre, pero no el mismo de siempre, su amigo, simplemente eso...D.

martes, 16 de septiembre de 2008

Corazón Herido

Un corazón cansado de sufrir
se encierra en el miedo al dolor,
ya no es capaz de ver más allá
porque los recuerdos le agobian las intenciones.

Un alma agobiada por los temores
se ha encarcelado en el afán por no adolecerse
es un pañuelo que al mirar sus extremos
no deja de observar el abismo de sus puntas,
es una estela que no volverá a cortar
el mismo aire, aunque, lo desee;
por temor al fracaso que puede otorgarle un nuevo intento.

Un alma llena de aprehensiones es un nido
de viboras queriendo salir,
queriendo moverse al unísono,
aunque eso signifique morir
por el mordisco propio
o el de al lado.

Son un par de pupilas sumidas en un nudo
lleno de fuego y de dolor que quema el pecho;
son simplemente aquél no que lo ahoga todo,
un todo de fuerzas, de anhelos
y de esperanzas que ya no volverán,
que ya nunca más ... estarán.

viernes, 12 de septiembre de 2008

Recuperando la salud


Hoy, después de casi una semana y media en cama, con un dolor de cabeza espantoso, con tos y un dolor de cuerpo estratosfericamente molesto me acerco nuevamente a éste espacio que tantas cosas me ha visto expulsar desde lo más hondo de mis entrañas.

Hoy, después de varios días en la más absoluta soledad de mi habitación, reflexionando, pasando las horas, intentando recuperar la salud puedo decir que la cruda realidad me indica lo sólo que estoy en el mundo.

Y no es que esté reclamando contra mis amigos, que los tengo y bastantes. No es que esté reclamando contra la soledad en sí misma, porque gracias a ella puedes valorar lo que está a tu alrededor; simplemente es un grito de desahogo ya sin pretensiones ni grandes acosos, sin molestías ni pretenciones, contra el hecho de sentirte sólo porque es lo que te toca vivir. Como me dijo una amiga hoy, es que ya estas grande Daniel, y bueno, por lo mismo te toca afrontar "sólo" estas cosas que la vida tiene.

Si, y lamentablemente es verdad. Desde el día que decidí salir de la casa de mis papás rumbo a Santiago ese 26 de febrero del año 2003 que ya no pertenezco a una familia en sí, sólo soy parte de ella como un número más. Desde aquél día deje de estar con en el mundo, para estar sólo acompañador por en el mundo.

Si, es verdad. Soy un hombre sólo. Y no crean que me siento triste por aquello, para nada; sólo es la constatación de una realidad que ad portas de éstas fiestas patrias se hace un poco más fuerte, nada más.

Estoy sólo en una ciudad que no es la mía. Estoy sin familia en una ciudad que no es la mía. Persiguiendo sueños que son lo único que puedo decir son míos. Ganando un dinero que mío tampoco es porque como tan díficil se hace ganarlo tan rápido se va (como a todos les pasa no más). Y bueno, sólo, con un amigo incondicional y otros tantos que siempre están, pero que no llenan el vacío existencial que todos tenemos, simplemente por que es así; simplemente porque es lo que "toca vivir".

Nada. Ojalá éstas fiestas logren llenarme un poquito, por que cada año, en vez de alegrarme el alma, me llenan con un poco más de esa cuota de melancolía que a veces quisiera no tener. Cada año siento como los brazos caídos y sin ganas seguir adelante mientras todos celebran. Cada año me pasa lo mismo; será simplemente que el estar sólo me hace estar en ese estado o qué...ya veremos, por lo pronto espero que éste año no sea igual.

martes, 19 de agosto de 2008

A tí

Cuando pienso en tí el dolor se hace llagas,
cuando te recuerdo los sentimientos se me aletargan,
las manos se me hacen magras y el corazón me sangra.

Fuíste la ilusión más hermosa que ha tenido mi alma;
el llanto más alegre que han despedido mis mejillas
y el latigo más lacerante cuando dejaste de venir,
cuando dejaste de existir.

Eres y serás por siempre el nudo en la garganta
que le da un brillo de temor a mis ojos.
Eres y jamás dejarás de ser mi simiente inconclusa,
mi esperanza rota,
mi niño de aire,
de vacío que la vida me regaló
y que en un instante se llevó.

A tí, que de seguro mirás desde algún lugar,
aunque jamás hayas existido o vayas a existir...
a tí te amó en medio de la inmensidad de mis sueños,
en medio del infinito de mis quimeras.

miércoles, 30 de julio de 2008

A pesar del tiempo, hay huellas que no se borran nunca

Ha pasado un buen tiempo desde que la vida me dio una lección, o más bien, me azotó contra el suelo y me hizo mirar el barro de mis ilusiones tan negro como un hoyo negro en la oscuridad de la noche.
Mi alma está más tranquila, sabiendo que sólo los sueños profesionales pueden darme alguna razón para seguir creyendo en el futuro. Me he aferrado a mis amigos, a mis visiones, a mis más íntimos deseos; pero aún no logro salir de ese letargo en el que mi corazón está sumido. De hecho, cada día me doy cuenta que debo seguir viviendo a base de esfuerzos, de estudios, de sentimientos familiares, nada más...si nada más, mujeres; no están en carpeta, hay por ahí alguna que enciende las llamas de la hoguera de mi alma, pero mis dolores frenan cualquier intención.

Por otra parte los tiempos no me acompañan. Cuando deseas ser alguién, lamentablemente, tienes que dejar de tener vida para los demás, incluso dejar un poco de lado a tus amigos más cercanos, yo sé que ellos entienden, pero desde ésta tribuna a veces olvidada por mí, les pido perdón, por no estar, tan cerca como quisiera.

Por lo pronto, me he dado cuenta que ya no tengo la alegría en la mirada que hace meses inundaba mis pupilas; y jamás volverá a estar ese brillo en mis ojos, lo siento amigos, lo siento por mí, pero cuando tú no llegaste se apagó la luz de mis luceros y ella sólo parpadea en contadas ocasiones, pero nunca más será igual que ese ayer que a veces añoró, que me quitó la inocencia de creer en la gente, y que sacó de mi interno la alegría de esperar por tí como esperé hasta hace poco.

Jajaja..yo sé que estoy hablando en clave, pero los que me conocen me entenderán y con eso me basta; y los que quisieran entender, pues mirenme a los ojos cuando nuevamente estemos frente a frente y comprenderán.


martes, 20 de mayo de 2008

Realidad


Los sueños se destruyeron

el amor mítico desapareció

mi imaginario se convirtio en realidad

y no como realización ...

lamentablemente, como el horror.


No hay princesas, no hay amor incondicional,

sólo existe el egoísmo propio del hombre,

sólo está lo carnal por sobre lo idilico,

sólo hay intereses ... nunca hubo amor.


Son sólo mujeres, sólo eso.

Simples seres llenos de intriga

buscando satisfacerse.


Sólo hay discurso,

sólo una gran mentira de palabras ... nada más.


Sólo ojos cautivadores,

sólo apariencia ...

realismo puro y cruel que desgarra;

que desgana.


Estas pocas palabras dan cuenta de un momento demasiado cruel para mí, simplemente el instante en que caí en la cuenta de lo magra que puede ser la vida cuando una mujer se convierte en aquello que jamás pensaste encontrar en ella.

Yo entiendo, yo sé; que no es justo juzgarlas a todas con las mismas palabras, pero a veces, y sólo a veces, el alma humana necesita de un desahogo necesario, desesperado, lleno de lágrimas, lleno de dolor lacerante y horripilante, para liberarse de la tortura que significa la destrucción de todo tu mundo interior, del ideario que has construído con tanta esperanza a través de los años ... simplemente, para nada.

Es díficil hacerle entender al corazón, hacerle sentir a las emociones y curar a los sentimientos con razones lógicas y certezas de sentido común, si lo que se ha provocado en él, es más fuerte que todo ello.

Es díficil volver a creer en ellas ... es díficil y lo será aún más para mí pensar en abrir el alma a alguién cuando el cerrojo lo ha cerrado el dolor, desde lo más íntimo de mi íntimidad, ella misma (el alma).

Deseo volver a sentir... deseo tener fuerzas para creer, deseo la pasión que la vida me ha quitado, pero mis brazos, todos mis músculos, todos mis estados; estan aletargados, como invernando, sin tener la mínima intención de despertar.

Ayyyy!!!! sólo Dios sabe cuánto deseo volver a creer, pero por ahora sólo necesito borrar de mis mejillas y secar de mis púpilas el fuego que brota cada vez que pienso en ello...

miércoles, 6 de febrero de 2008

Etapas de la Vida

Un día oí lo siguiente: "Toda experiencia que no se vive a la edad que corresponde de alguna forma llegará a tu vida tarde o temprano"; pues bien, eso estoy viviendo yo.
Cuando era un niño tuve que tomar desiciones de grande, afrontar situaciones que ni un adulto vive con tranquilidad y asumir responsabilidades más allá de mi edad.

Luego, en la adolescencia actúe como un niño, mi vida era un vaso de agua, clara y tranquila. Nunca fuí forzado más allá de la cuenta, la cotidianeidad me consumió y si no fuera por un par de errores, aquellos años serían de desierto, parejo y sombrío en medio de éste camino que es el vivir.

Más tarde vino la Universidad, tiempo fructífero en lo intelectual y en el plano de las relaciones humanas. Nuló en el amor de pareja (bueno no tanto...), satisfactorio a nivel espíritual. De hecho, al cabo de ésta étapa me la jugue por una vía tan díficil y alejada del mundo, pero tan profundamente íntima que el conocimiento pleno de mí mismo alcanzo su cúlmen, pero el desarrollo en otras áreas se vio limitado.

Hoy terminada esa parte de mi existencia; recién hoy, creo que estoy descubriéndo lo que de adolescente debí vivir, pero con una salvedad, con ciertas enseñanzas que permiten afrontar las cosas sin llegar a lo más hondo en los errores.

Desiluciones limitadas por la razón, conversaciones equilibradas por la sinceridad, mensajes que poco a poco se hacen con menos prisa y sentimientos que igual de profundos que antaño no se desborden como en aquél tiempo.

Me falta aprender..., lo tengo claro, me falta recorrer muchos caminos, transitar por senderos que hoy ni siquiera logro imaginar...sólo espero que aquellas vías no sean tan tortuosas.